El clima ha jugado en momentos claves de manera muy favorable para el sector ganadero y en otros para el agrícola durante este año 2017, sin embargo hace poco tiempo el agricultor que pedía que disminuyeran las precipitaciones para poder cosechar su producción hoy mira el cielo a la espera de las lluvias que le permitan implantar los cultivos de verano sembrados.
El Ing. Martín Córdoba Graso, integrante de Cooperativa Calsal, en cuanto al cultivo de soja dijo que «hay chacras que se sembraron temprano que agarraron algunas lluvias y que no estarían comprometidas en su futuro y hay otras que la semilla está sembrada sin emerger y si no reciben alguna lluvia en el corto plazo estarían muy complicadas».
Por su parte el sorgo «está en la misma realidad, hay chacras sembradas muy buenas y otras muy comprometidas como en la soja» señaló el técnico, quién remarcó la necesidad de lluvias en la zona que permitan la germinación de los cultivos.
Cultivos de invierno
En lo que respecta a los cultivos de verano, principalmente trigo en la zona, Córdoba dijo que la «cosecha está bastante avanzada y tenemos una variedad bastante amplia de resultados», debido al exceso de precipitaciones que se registró durante el período del cultivo.
El técnico de Calsal dijo que «hay resultados aceptables a buenos y después de los otros. El área afectada por granizo, en la parte nuestra no fue tan significativa, pero si se ven chacras donde el exceso hídrico hizo daños importantes, en la parte altas de las chacras se ve una realidad y en las partes más bajas y húmedas es donde se vienen a pique los rendimientos, la calidad del grano y otros parámetros».
Martín Córdoba recordó que la cooperativa forma parte de Grupo Trigo donde se utilizan las variedades genéticas generadas por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), donde hay variedades «que anduvieron muy bien, prácticamente no tuvieron inconvenientes», entre ellas la variedad Génesis 2375, «que es un caballito de batalla que tenemos, que se comporta muy bien, y este año nos dio una grata sorpresa con rendimientos de 3.500 kilos, con PH 80 y los parámetros de calidad más que aceptables».
En contrapartida hubo variedades que no alcanzaron buenos rendimientos y tuvieron resultados poco favorables en este tipo de condiciones climáticas. En este sentido el técnico de Calsal dijo que los mayores problemas se registraron en las variedades de «ciclo más largo, que por sus características estuvo más expuesto al tema de la humedad y a la susceptibilidad a fusarium y otro tipo de problemas, por lo que se vieron más afectas en rendimiento y otros parámetros de calidad».

